Policía Local, Protección Civil, operarios, conserjes: cada colectivo con su bolsa anual de puntos, una tienda interna donde el personal pide su talla, y un circuito de validación y entrega que descuenta el almacén y deja escrito qué se entregó, cuándo y a quién.
En la plataforma MyGov, con los usuarios y permisos de tu entidad · También instalable en local en tu Ayuntamiento
El problema que resuelve
Quién pidió qué, qué talla gasta cada cual, cuántas polos le tocan este año, qué queda en el armario y qué costó: repartido entre una hoja de cálculo, la memoria del encargado y unos albaranes en una carpeta. Este módulo lo pone en un solo sitio, con la cuenta de puntos hecha y el almacén al día sin teclear una sola existencia.
La tienda del personal
Quien no gestiona el módulo ve solo «Mi vestuario»: sus puntos, el catálogo de su colectivo con su talla ya elegida, el carrito y sus pedidos. No puede pedir por encima del saldo, y cuando no llega la pantalla lo dice con esas palabras y con la cuenta hecha, en vez de dejar el botón muerto.
El circuito del pedido
Solicitado, validado, preparado y entregado; y si no puede ser, rechazado con su motivo, que la persona lee tal cual en su tienda. Al entregar hay que anotar quién recoge —es obligatorio—, el almacén se descuenta solo y el vale de entrega queda listo para firmar por las dos partes.
Almacén y puntos
Las existencias son la suma de los movimientos —compras, entregas, devoluciones y ajustes— y el saldo de cada persona es su bolsa más los ajustes menos lo pedido. Por eso ninguno de los dos puede quedarse mentiroso: no hay una cifra guardada que se olvide de cambiar.
Qué incluye
Lo que necesita quien reparte el vestuario, y lo que necesita quien lo recibe.
Los indicadores del ejercicio y los avisos por gravedad: pedidos a la espera, artículos bajo mínimo, puntos sin gastar y las últimas entregas.
La tienda del personal: saldo, catálogo del colectivo con las tallas puestas, carrito, pedidos propios y las renovaciones que toca pedir.
Los artículos con su código, categoría, coste en puntos, tallas, colectivos a los que se ofrecen, periodicidad de renovación y stock mínimo.
La dotación de cada persona: colectivo, ejercicio, bolsa, tallas, usuario de la plataforma e histórico de puntos.
Sumas y restas sobre una bolsa —un deterioro en acto de servicio, por ejemplo— siempre con su motivo y a la vista en la ficha.
La cola entera: validar, preparar, entregar con quién recoge, rechazar con motivo, anular o devolver. Y el vale de entrega de cada uno.
Compras con proveedor y coste, salidas automáticas al entregar, devoluciones que reponen y ajustes de inventario con motivo.
Existencias por artículo y talla, avisos de mínimo, negativos en rojo y el almacén valorado al coste medio ponderado de las compras.
Consumo por colectivo y por persona, artículos más pedidos, puntos sin gastar antes del cierre y el resumen del ejercicio con el membrete de la entidad.
Dos maneras de tenerlo
El módulo es el mismo: cambia dónde vive y con quién trabaja.
Entras con el navegador y cada cual ve lo suyo: el servicio de personal gestiona, el almacén prepara y entrega, y el resto de la plantilla solo su tienda. Los usuarios y los permisos son los de tu Ayuntamiento, sin una lista de contraseñas aparte.
Si solo necesitas ordenar el reparto del vestuario, o prefieres que las tallas y las entregas del personal no salgan de tu red, el módulo se instala en un equipo del Ayuntamiento y funciona por sí solo.
Preguntas frecuentes
No paga nada. Los equipos de protección individual son gratuitos por obligación del artículo 17.2 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, y el resto de la uniformidad nace del convenio. Los puntos solo sirven para ordenar cuánta dotación corresponde a cada persona en el año. El precio real en euros existe, pero es para valorar el almacén y solo lo ve la gestión: en la tienda no aparece.
Se le amplía la bolsa con un ajuste de puntos, que exige motivo —un deterioro en acto de servicio, un cambio de talla, una incorporación a mitad de año— y queda en el histórico de su ficha. Lo que el módulo no hace nunca es dejar pedir por encima del saldo: si no llega, lo dice con la cuenta hecha.
Lo decide la entidad en Ajustes: al abrir el ejercicio siguiente, los sobrantes caducan —que es lo habitual, como las vacaciones— o se arrastran. La apertura duplica las dotaciones de las personas de alta con la bolsa que corresponda a su colectivo, así que no hay que rehacerlas una a una.
Sí: crea el pedido a mano eligiendo la dotación, que es lo que hace falta para quien no tiene usuario en la plataforma. Lo que no ocurre nunca es lo contrario: la tienda de cada cual solo pide contra su propia bolsa. El vínculo entre la sesión y la ficha es el campo «usuario» de la dotación; si está en blanco se acepta la coincidencia por nombre, que es más frágil, y el módulo lo advierte para que se corrija.
El vale de entrega de cada pedido, con las dos firmas, y el resumen del ejercicio: consumo por colectivo y por persona, artículos más pedidos y valoración del almacén, con el membrete de la entidad y exportable a Word y a PDF.
Como lo que son. Las dotaciones guardan nombre, colectivo, tallas y entregas con la única finalidad de gestionar la dotación que exigen la Ley 31/1995 y el convenio (artículo 6.1.c del RGPD), no se ceden a terceros y se conservan mientras dure la relación de empleo y los plazos de justificación del gasto. El aviso está a la vista en la propia sección y el detalle, en la base normativa del módulo.
Pide una demostración del módulo con datos de ejemplo: un pedido desde la tienda, su validación y su entrega con el vale, y el resumen del ejercicio. Media hora basta.
La demostración se hace sobre una entidad de ejemplo, sin datos reales.